Arteterapia para personas mayores

29 agosto, 2017Un día en ORPEA

A medida que las personas llegan a la tercera edad, van perdiendo destrezas motoras y se reducen ciertas habilidades. Para evitar o retrasar este deterioro se pueden realizar actividades dentro de la Arteterapia, que funcionan no solo como momento de ocio, sino para mantener la psicomotricidad, potenciar la atención y mejorar las habilidades técnicas.

A través de producciones artísticas (pintura, obras de teatro…) se permite a las personas mayores recrearse a sí mismos, y que las emociones y sensaciones que aparecen durante la realización de estas actividades se traduzcan en colores, formas, líneas y movimientos.

Con la Arteterapia, se intenta sobre todo que determinados sentidos como el olfato, el oído, el gusto y el tacto se estimulen.

¿QUÉ BENEFICIOS TIENE?

  • En aquellas personas que tienen dificultades en la expresión verbal, facilita la comunicación y las habilidades del lenguaje.
  • Aumenta la autoestima, los mayores se motivan y se comprometen en una participación activa expresando sus sentimientos. No solo se puede expresar un sentimiento de forma verbal, sino también, por ejemplo, a través de la pintura.
  • Las expresiones creativas y artísticas son auténticas, reflejan sensaciones del mundo interior de la persona en su forma más original y transparente.
  • Facilita la interacción social
  • Fomenta la estimulación de áreas cognitivas como la memoria, la creatividad y la imaginación.
  • Disminuye el estrés y la ansiedad. Facilita el pensamiento del aquí y el ahora.
  • Da seguridad y disminuye la dependencia
  • Favorece la concentración, la autoestima y la autonomía

FASES EN UN TALLER DE ARTETERAPIA

En un taller de arteterapia, se puedan dar varias fases, en las que cada una tiene un objetivo terapéutico distinto:

– En un primer lugar, se explica la actividad. Se crean vínculos, y obliga a la persona a mostrar un interés por lo que está a punto de realizar. Se crea un ambiente de confianza y serenidad y se empieza a despertar la curiosidad.

– Después, la persona mayor entra en contacto con los materiales que utilizará. En esta fase se desarrolla el lado creativo y la imaginación. Se permite que experimenten, que sepan que aún hay mucho por aprender y por descubrir.

– Por último, una puesta en común del trabajo realizado permite expresar las emociones y mostrar lo que ha sentido al realizar la terapia. La persona sabe que es escuchada y respetada y que tiene un lugar de desarrollo personal.

 

Es preferible en la mayoría de las ocasiones que las actividades se realicen en grupo pues el aislamiento produce desesperanza y se comparte el proceso de envejecimiento. Un grupo da permanencia y sentido de la comunidad.

Las actividades artísticas forman parte del conocimiento innato de las personas en mayor o menor medida. Despertar esa parte del conocimiento es muy ventajoso, porque no tiene límite.

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