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Un día en ORPEA

ORPEA apuesta por una filosofía intergeneracional

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ORPEA cree en los proyectos intergeneracionales, que fomentan el contacto entre los niños y la tercera edad, y lleva trabajando con esta filosofía más de 10 años.  ORPEA Meco es un claro ejemplo.  Se trata de la primera residencia de mayores con escuela infantil incorporada, una iniciativa pionera que consigue que los mayores recuperen el rol de adultos responsables que tenían. Por su parte, los niños aprenden habilidades sociales, valores y mejoran su vocabulario. Así lo explica la periodista Olga Pereda (@Olgapereda) en este reportaje para El Periódico  y lo muestra José Luis Roca (@roca_joseluis) a través de sus imágenes y vídeo.

 

El sol, fuente natural de vitamina D

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La vitamina D es imprescindible para nuestro organismo, porque ayuda a absorber y fijar el calcio, que es uno de los principales componentes de los huesos. Las personas que padecen un déficit de esta vitamina tienen un mayor riesgo de desarrollar osteoporosis, lo que aumenta la posibilidad de sufrir caídas y, por consiguiente, fracturas. Asimismo, la deficiencia de vitamina D también está asociada a la disminución de la fuerza muscular y del rendimiento físico.

 

La vitamina D es fundamental a cualquier edad, pero más aún para las personas mayores que requieren niveles más elevados de esta vitamina para mantener la salud ósea, la fuerza muscular y, de esta manera, evitar el deterioro, tanto físico como cognitivo, y retrasar situaciones de dependencia.

 

Además, los investigadores están estudiando la relación entre la carencia de vitamina D y una mayor probabilidad de padecer diabetes, presión arterial alta, cáncer y enfermedades cardiacas e, incluso, autoinmunes.

 

¿Cómo se obtiene la vitamina D?

Las vitaminas, en general, no pueden ser sintetizadas por el organismo humano. Por lo tanto, deben ser aportadas desde el exterior, habitualmente a través de la alimentación, aunque hay algunas que penetran por la piel.

 

Las personas podemos obtener vitamina D de tres maneras:

  1. A través de la piel, después de una exposición moderada al sol.
  2. Mediante una dieta rica en alimentos que naturalmente contienen algo de vitamina D: pescados grasos como salmón, atún, sardina o caballa, hígado, aceite de hígado de bacalao, huevos y algunas setas. Como no hay demasiados alimentos con esta vitamina, existen otros enriquecidos con vitamina D como productos lácteos, cereales, zumos de naranja envasados y margarinas.
  3. El consumo de suplementos de vitamina D. En este caso, consulte con su médico para que le aconseje sobre la dosis necesaria y el tiempo que debe tomarlos.

 

En ORPEA, para conseguir que los mayores tengan unos niveles óptimos de vitamina D, elaboran dietas ricas en todas las vitaminas, incluidas la vitamina D y también el calcio, mineral fundamental para mantener una calidad ósea. Además, organizan actividades al aire libre, tanto en las zonas comunes (manualidades, jardinería, meriendas en el jardín…) como fuera del centro (excursiones, paseos por la playa, salidas al parque, día de piscina, gimnasia acuática, etc.) con la idea de que puedan tomar el sol, aunque siempre con precaución, evitando las horas centrales del día y procurando que el residente no pase demasiado calor.

 

 

Exposición al sol

Tomar el sol es la forma más eficaz y sencilla de obtener vitamina D, ya que los alimentos no contienen cantidades suficientes.

 

Pero cuidado, porque la radiación ultravioleta B también es responsable del envejecimiento de la piel y provoca distintos tipos de cáncer. Entonces, ¿cómo aunar la necesidad de vitamina D con los riesgos que implica tomar el sol? La solución al dilema estaría en tomar el sol durante cortos periodos de tiempo y nunca en las horas de máxima radiación. En este sentido, algunos especialistas recomiendan exponerse al sol sin protección solar 15 minutos al día, tres días a la semana, a primera hora de la mañana o al atardecer. Puedes dar un paseo, practicar alguna actividad al aire libre, tumbarte a leer un libro… Pero si percibes que tu piel comienza a calentarse demasiado o a enrojecer, cúbrete y ponte a la sombra.

 

Para que nuestro organismo tenga siempre unos niveles similares de vitamina D, debemos tomar el sol de manera regular durante todo el año. Pero si vives en una zona donde el sol brilla por su ausencia, tanto en verano como en invierno, tendrás que prestar especial atención a tu alimentación y consultar con un especialista la conveniencia de tomar suplementos de vitamina D.

 

La musicoterapia ayuda a las personas mayores a expresar sus emociones

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Grupo ORPEA diseña terapias adaptadas a las necesidades de los residentes, con el fin de que puedan mantener e, incluso, recuperar habilidades funcionales que mejoren su bienestar y calidad de vida. La musicoterapia es una de ellas, ya que despierta emociones y mejora el estado de ánimo de las personas.

La musicoterapeuta y animadora sociocultural de ORPEA, Sara Llobet, apunta que esta terapia es especialmente beneficiosa para las personas que padecen alzhéimer o deterioro cognitivo severo, “ya que la memoria musical es la última que se pierde. Hay personas que no son capaces de decir su nombre, pero puede recordar canciones: reconocen la melodía y reproducen la letra”.

Sara Llobet explica que la musicoterapia utiliza la música y sus elementos musicales (sonido, ritmo, melodía y armonía) para facilitar y promover la comunicación, la expresión, las relaciones sociales, el movimiento y la relajación, con el fin de satisfacer las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas de los residentes. “La musicoterapia busca que la persona se exprese y sea capaz de comunicar su estado anímico, emociones y sentimientos, a través de la música y de los instrumentos”, subraya esta profesional.

Principales beneficios
Muchos son los beneficios de la musicoterapia, entre los que Sara Llobet destaca los siguientes:
• Favorece la calidad de vida y el bienestar de la persona.
• Facilita la comunicación de personas que son incapaces de expresarse y promueve el lenguaje no verbal.
• Permite la expresión y comunicación de emociones: rabia, dolor, calma, etc.
• Mejora la memoria a corto, medio y largo plazo.
• Aumenta la coordinación y la psicomotricidad.
• Los talleres grupales potencian las habilidades sociales y las relaciones interpersonales.
• Refuerza la autoestima y la personalidad.

Metodología
Grupo ORPEA, consciente de los beneficios que aporta a los mayores, apuesta por los talleres de musicoterapia en sus residencias. “La metodología de cada taller, que suelen durar entre 50 minutos y una hora, varía en función del número de personas que asisten y del grado de dependencia o autonomía que tengan. Por ejemplo, si los residentes tienen alzhéimer o deterioro cognitivo grave hay que trabajar en grupos reducidos”, detalla la experta.

Sara Llobet comienza poniendo música tranquila para entrar en ambiente “y que los residentes sepan dónde están y que va a empezar el taller de musicoterapia”. A continuación, se combina y alterna la improvisación, utilizando instrumentos de percusión o melódicos; la asociación de sonidos a movimientos; el reconocimiento de instrumentos; la expresión corporal a través del baile, etc.

Musicoterapia y alzhéimer
Los musicoterapeutas utilizan la música para activar y traer al presente el recuerdo de momentos importantes de la vida de personas que padecen Alzheimer. Una música adecuada les proporciona también calidad de vida emocional, ya que reduce el estrés y la ansiedad, calma y despierta sentimientos positivos.

Más concretamente, Sara Llobet asegura que la improvisación instrumental y el canto reducen la agitación y mejoran la conducta social. Además, les permite experimentar momentos de conexión y lucidez, lo que influye de manera muy positiva en el sentido de identidad.

Estancia temporales, un respiro para las familias

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Las estancias temporales son ingresos cortos en centros residenciales, de entre un fin de semana y varios meses, en función de las necesidades de cada persona y su familia. Concretamente, las estancias temporales de respiro familiar en residencias de mayores aumentan considerablemente en verano, ya que permite a los cuidadores habituales descansar con la tranquilidad de saber que sus mayores están atendidos por profesionales en centros especializados. “Tanto es así, que más del 60 % de las familias acuden todos los veranos al mismo centro ORPEA y otras que, a lo largo del año, confían en dejar a su padre o madre en nuestros centros los fines de semana de manera habitual”, asegura la directora asistencial del Grupo ORPEA, Victoria Pérez.

 

Otros motivos que llevan a las familias y a los propios mayores a confiar en los centros ORPEA es que las estancias temporales responden a una necesidad familiar en un periodo de tiempo determinado, “como convalecencias que no precisen ingreso hospitalario y recuperaciones tras una intervención quirúrgica, situaciones en las que el mayor requiere de unos cuidados profesionales que no puede recibir en su vivienda habitual”.

 

Respecto a su duración, Pérez señala que las estancias temporales en época estival suelen ser de 15 días. Otras estancias de respiro familiar de menor tiempo corresponden a fines de semana, puentes o fechas señaladas como, por ejemplo, Semana Santa. Por otra parte, las recuperaciones físicas oscilan entre uno y tres meses.

 

“El mayor se siente seguro y los familiares disfrutan de la tranquilidad de saber que su ser querido está bien atendido, cuando ellos no pueden hacerlo durante un periodo concreto”, apunta la directora asistencial del Grupo ORPEA.

 

Atención profesional de calidad

Victoria Pérez subraya que las personas mayores que solicitan una estancia temporal disfrutan de los mismos servicios que el resto de residentes. “No se hace ninguna distinción entre los residentes de estancias fijas y temporales. Reciben los mismos cuidados, realizan las mismas terapias y las mismas actividades que los residentes que llevan años en los centros ORPEA”, afirma.

 

Además de recibir los cuidados específicos en función de su estado de salud, la persona que ingresa en una estancia temporal tiene la posibilidad de relacionarse y conocer a otras personas afines. “Es increíble los vínculos afectivos que se pueden llegar a crear entre los residentes cuando comparten su día a día”, destaca Pérez.

 

De temporales a definitivas

Por otra parte, destaca Pérez, es significativo que muchas de las estancias temporales por recuperación se convierten en definitivas antes de finalizar su ingreso. “Las personas mayores ingresan en los centros ORPEA con problemas serios de salud y, a las pocas semanas, logran mejorar sus capacidades físicas y cognitivas. Pero, además, su estado emocional también mejora gracias a las relaciones sociales que establecen. Por tanto, es habitual que cuando se acerca el momento de abandonar el centro la persona mayor prefiera continuar institucionalizada y beneficiarse de los servicios profesionales que mejoran su calidad de vida”, detalla.

 

ORPEA Ibérica adquiere Ecoplar e incorpora cinco nuevos centros a su red

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ORPEA Ibérica, empresa de referencia en la atención a las personas mayores y dependientes, continúa con su proceso de expansión en España. Este martes, 3 de julio,  ha adquirido el Grupo Ecoplar, integrando en su red de centros cinco nuevas residencias. Esta operación supone un paso más en el crecimiento de ORPEA en España, a través de su filial ORPEA Ibérica, que recientemente también inició su actividad en el sector de salud mental con la adquisición de la Clínica López Ibor.

La incorporación de Ecoplar refuerza la posición de ORPEA Ibérica en el ámbito sociosanitario. Para ORPEA, los centros de Grupo Ecoplar cuentan con unas instalaciones, una filosofía de trabajo y un estándar de calidad muy identificados con los que ofrece ORPEA, incorporando valores muy apreciados por la compañía para asegurar la excelencia en la atención que se ofrece a las personas que atiende.

 

Principal operador de la Comunidad de Madrid

Tres de las cinco residencias de Grupo Ecoplar se encuentran en la Comunidad de Madrid. Una en la localidad de Serranillos del Valle y las otras dos en la capital, en los barrios de Mirasierra y Aravaca. Con ellas, ORPEA suma 23 residencias en la región, lo que lo consolida como principal operador.

Los otros dos centros se encuentran en Granada y Santander, concretamente en el municipio de Maliaño. Con ellos, ORPEA refuerza su presencia en Andalucía, donde, además, próximamente tiene previsto proceder a la apertura de la residencia Puente Romano, en Marbella. Asimismo, con la incorporación del centro de Santander, ORPEA Ibérica inicia su actividad en Cantabria, donde hasta la fecha no estaba presente.

El Complejo Residencial Alday que formaba también parte de Grupo Ecoplar en Maliaño (Cantabria) y que cuenta con 232 apartamentos con Spa, centro deportivo y servicios hoteleros, ha quedado en manos de su presidente y fundador al haber adquirido al resto de accionistas la totalidad de las acciones de la sociedad titular.

 

 

ORPEA organiza un curso de cocina tradicional andaluza para sus profesionales de la región sur

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ORPEA organizó la pasada semana un curso de cocina tradicional andaluza en residencias de mayores dirigido al personal de cocina de la región sur.  Con esta acción formativa, que tuvo lugar en una escuela de cocina de Málaga, se pretende premiar a los mejores profesionales y permitirles adquirir nuevas competencias que podrán aplicar en sus respectivos centros.

Durante este curso, los asistentes aprendieron la relación entre nutrición y memoria en la población de mayor (sabores tradicionales, sabores de la infancia, sabores de siempre), especialmente en sectores poblacionales con alzhéimer, pudiendo diseñar pautas alimenticias saludables con características de sabor, color y olor para prevenir o atenuar síntomas.

Tras una rápida presentación de las características culinarias de Andalucía, y sus materias primas, elaboraron unos platos tipo regionales de varias provincias (ejemplos: alboronia, rabo de toro a la cordobesa, tortilla sacromonte,  caldereta rociera, porra antequerana, berza de acelgas…).

De este modo, ORPEA  ayuda a los cocineros a posicionarse como profesionales claves en nuestras residencias, destacar su papel terapéutico y crear valor de cara a nuestros residentes.

¿Qué es la atención centrada en la persona?

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La Atención Centrada en la Persona (ACP) es la base del modelo de atención integral que ORPEA utiliza en sus residencias y centros de día, que convierte a la persona usuaria en el eje central de la intervención de los profesionales.

 

El modelo de ACP se basa en los principios éticos fundamentales, ya que cada usuario es un individuo único y diferente en los planos biológico, intelectual, afectivo y social. En este sentido, la coordinadora de Calidad de ORPEA Ibérica, Julia de Frutos Sánchez, destaca el principio de autonomía, “donde prima la capacidad del usuario de decidir y autogobernarse. Nuestra obligación como cuidadores es la de respetar su proyecto de vida, teniendo en cuenta sus valores, ideas y creencias”. Así, en las residencias ORPEA se valora la voluntad del mayor para elegir cómo quiere vivir y sus directivas anticipadas.

 

Para ORPEA, este modelo de atención implica un compromiso responsable desde la alta dirección hasta todas y cada una de las categorías profesionales. “La ética centra nuestras preocupaciones y marca el ritmo de nuestra organización, con el objetivo de atender y acompañar a aquellas personas que han decidido vivir en uno de nuestros centros, respetando en todo su momento su dignidad e individualidad y procurando su confort y autonomía”, asegura De Frutos. Por ello, el modelo de ACP viene acompañado de una política de escucha activa de los residentes y también de sus familiares.

 

Este principio de autonomía está directamente relacionado con el de la responsabilidad y profesionalidad de los trabajadores, “que deben ofrecer respuestas terapéuticas proporcionadas a las necesidades de los residentes. Los profesionales son parte activa del proyecto de vida de los usuarios, y participan en la búsqueda y puesta en marcha de medidas de cuidados alternativos eficaces y eficientes. Todo ello, facilita un ambiente de trabajo menos estresante y aumenta su satisfacción laboral, disminuyendo el  agotamiento emocional que provoca trabajar con personas muy dependientes”. Además, ORPEA pone en práctica una política participativa de formación continua de los trabajadores, “que nos permite fomentar un espíritu de equipo que se nutre de experiencias complementarias”, añade De Frutos.

 

Principales beneficios de la ACP:

  • Garantizar unos cuidados en un marco ético excepcional. Los profesionales prestan a cada usuario una atención individual y personalizada.
  • Respeto a los gustos y preferencias del residente.
  • La ACP mejora las alteraciones conductuales y se minimizan las conductas disruptivas.
  • Aflora la iniciativa y despierta lo que no está en uso.

 

Unidades de Vida

Las Unidades de Vida de ORPEA son un claro ejemplo del esfuerzo que realiza la compañía para ofrecer una atención integral centrada en la persona. Se trata de unidades terapéuticas, donde los residentes marcan su propio ritmo de vida y desarrollan su proyecto de vida.

 

La coordinadora de Calidad de ORPEA Ibérica explica que el equipo multidisciplinar del centro, tras una valoración geriátrica integral y la realización del PIAI (Programa Interdisciplinar de Atención Individual), decide si el usuario debe formar parte de una u otra unidad de vida. Decisión que, lógicamente, puede sufrir modificaciones en el tiempo teniendo en cuenta la evolución del mayor. “Los profesionales son trabajadores cualificados y especialmente formados, que conocen tanto la historia de vida como el proyecto de vida de los residentes, y que tienen una gran adhesión al proyecto terapéutico”, añade De Frutos. La implicación de la familia juega también un papel primordial en el desarrollo del proyecto.

 

Destacan, especialmente, las Unidades Protegidas para Personas con Alzheimer u otras demencias (UPAD), que cuentan con todas las medidas de seguridad necesarias y un diseño arquitectónico que trata de crear un ambiente cálido, acogedor y familiar. “Las paredes son auténticos paseos multisensoriales, las zonas de descanso evocan recuerdos para poder trabajar las reminiscencias, los jardines y terrazas son terapéuticos, etc.”, subraya De Frutos.

 

ORPEA destaca la importancia de una adecuada hidratación de las personas mayores en la época estival

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Aunque el calor se ha hecho esperar, las altas temperaturas comienzan a dejarse sentir. Prevenir y mitigar los efectos negativos que el calor excesivo tiene sobre la salud de las personas mayores es uno de los objetivos de los profesionales de los centros de ORPEA durante el periodo estival.

Con la edad, la cantidad de agua corporal disminuye y, por tanto, el organismo se vuelve más susceptible a la deshidratación. A esto hay que sumar que las personas mayores experimentan menor sensación de sed, lo que incrementa la necesidad de una correcta ingesta de líquidos en épocas de calor intenso.

Por ello, la directora Asistencial de ORPEA, Victoria Pérez, subraya que una adecuada hidratación es fundamental. “Los profesionales de los centros ORPEA estimulan a las personas mayores para que mantengan una ingesta de líquidos continuada y suficiente, entre un litro y medio y dos litros al día, incluso aunque no tengan sed”, señala. En ocasiones, es necesario modificar la textura de los líquidos para que los mayores con problemas de disfagia (dificultad para tragar) puedan mantenerse hidratados.

Además, Pérez recuerda que algunos medicamentos que toman a diario las personas mayores modifican la sensación de sed e, incluso, la necesidad de tomar más o menos cantidad de líquidos.

 

Cómo hidratarse

La ingesta de líquidos se efectuará gradualmente a lo largo de todo el día, disminuyendo a última hora de la tarde para evitar la incontinencia nocturna. En este sentido, la directora Asistencial de Orpea recomienda que durante el desayuno, la comida, la merienda y la cena los mayores tomen un vaso de agua para favorecer la ingesta de sólidos, pero sin excederse para evitar saciarse.

Si bien el agua es el líquido más común, se puede alternar con otros que despierte a las personas mayores el apetito y las ganas de beber como leche, zumos, bebidas isotónicas, infusiones, caldos, sopas frías, gazpacho, etc. Las frutas y verduras de temporada también son un complemento excelente, sano y sabroso.

Respecto a las características del agua, ésta debe ser sin gas para prevenir flatulencias y no debe ser muy rica en minerales para evitar desequilibrios en el organismo.

Por todo lo expuesto, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) asegura que el agua debe entenderse como un nutriente esencial, sin valor calórico o energético, pues carece de macronutrientes (hidratos de carbono, grasas o proteínas). Sin embargo, aporta micronutrientes en forma de minerales: calcio, fósforo, magnesio, flúor y electrolitos (sodio, potasio y cloro).

 

Decálogo para prevenir la deshidratación

El Ministerio de Sanidad ha activado el Plan Nacional de Acciones Preventivas contra los Efectos del Exceso de Temperaturas “Disfruta este verano con salud”, que permanecerá activado hasta el próximo 15 de septiembre.

Para minimizar los daños que las personas mayores pueden sufrir, el Ministerio presenta un decálogo de recomendaciones generales:

  1. Beba agua o líquidos con frecuencia, aunque no sienta sed y con independencia de la actividad física que realice.
  2. No abuse de las bebidas con cafeína, alcohol o grandes cantidades de azúcar, ya que pueden hacer perder más líquido corporal.
  3. Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor, hay que prestar especial atención a bebés y niños pequeños, mayores y personas con enfermedades que puedan agravarse con el calor y la deshidratación, como las patologías cardíacas.
  4. Permanezca el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, y refrésquese cada vez que lo necesite.
  5. Procure reducir la actividad física y evitar practicar deportes al aire libre en las horas más calurosas (de 12.00 h. a 17.00 h.).
  6. Use ropa ligera, holgada y que deje transpirar.
  7. Nunca deje a ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado (especialmente a niños, ancianos o enfermos crónicos).
  8. Consulte a su médico ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas.
  9. Mantenga sus medicinas en un lugar fresco, ya que el calor puede alterar su composición y sus efectos.
  10. Haga comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.).