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Un día en ORPEA

Comida texturizada solución a los problemas de alimentación

Comida texturizada, solución para los problemas de alimentación en personas mayores

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Una correcta alimentación es clave para la salud y calidad de vida, pero en ocasiones, en las personas mayores, pueden producirse alteraciones en la alimentación (problemas de masticación y deglución, inapetencia, desgana), que comprometen su nutrición y su estado de salud y, por tanto, será preciso hacer una revisión y adaptación de la dieta para evitar riesgos y complicaciones.

En las residencias ORPEA, conscientes de la importancia de la alimentación para el bienestar físico, psíquico y emocional de las personas mayores, la calidad de la restauración es una de nuestras prioridades. En los  centros ORPEA tenemos cocina propia donde cocineros expertos elaboran platos adaptados a las necesidades de los residentes. Asimismo, los menús que ofrecemos están diseñados por dietistas y nutricionistas, y están supervisados por la dirección médica del Grupo y el equipo médico del centro.

Y, para aquellas personas mayores con problemas de masticación o deglución, hemos  innovado desarrollando la comida texturizada, “una técnica que logra una nutrición e hidratación adecuada y que, además, favorece que recuperen el placer por comer”, asegura la directora Sanitaria de ORPEA, Victoria Pérez.

Cambio de concepto en la alimentación

El objetivo de ORPEA es que todas las personas mayores que viven en nuestros centros disfruten del momento de la comida, con sus aromas, olores, sabores y texturas. Y, en este sentido, la comida texturizada es una alternativa muy interesante para que los residentes con problemas para masticar o tragar, degusten y tengan experiencias placenteras al igual que el resto de comensales.

Hasta hace pocos años, las opciones para estas personas se reducían a purés. Sin embargo, ORPEA avanzó en este concepto de modificación de texturas que permite controlar el aporte proteico, creando platos más atractivos en su presentación y manteniendo las cualidades organolépticas (sabor, textura, olor, color o temperatura) de los platos originales.

En ORPEA, las personas mayores con problemas de disfagia toman los mismos alimentos que el resto de los residentes, incluidas legumbres, carne, pescado y huevo, pero con la textura modificada, lo que resulta más placentero. Y, para los cocineros y pinches, supone un reto interesante, “con nuestra comida texturizada se acaba con la monotonía de dar a un residente con estos problemas una crema o el triturado diario, de un mismo sabor, de un parecido olor o de una textura similar durante todos los días del año”, explica la doctora Pérez.

Beneficios de la comida texturizada

Algunos de los principales beneficios de la comida texturizada de ORPEA son que las personas mayores con problemas de alimentación recuperan el gusto por la comida, lo que previene problemas de desnutrición y otras complicaciones derivadas. Además, mejorar el estado de ánimo y favorece la socialización del residente en la mesa, ya que todos están comiendo lo mismo.

 

 

Profesionales que atienden a las personas con alzhéimer

Profesionales que atienden a las personas con alzhéimer en las residencias

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Las personas con alzhéimer necesitan una atención profesional especializada. En las residencias de mayores, esta función la cumplen equipos multidisciplinares formados por médicos, enfermeros, trabajadores sociales, psicólogos, terapeutas ocupaciones, fisioterapeutas, etc. que trabajan de manera coordinada para conseguir que la persona tenga mayor bienestar y una mejor calidad de vida.

En las residencias ORPEA, estos profesionales que atienden a las personas con alzhéimer son expertos en geriatría y en enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer. Su principal objetivo es ofrecer una atención integral y adaptada a las necesidades físicas, mentales y emocionales de cada persona y también a sus gustos. Por lo tanto, “es necesaria una evaluación especializada por cada profesional interviniente. De este modo, los resultados serán efectivos y se cumplirá con las expectativas razonables según cada caso”, asegura la directora Sanitaria de ORPEA, Victoria Pérez.

Funciones de cada especialista

Cada profesional que atiende a las personas con alzhéimer en las residencias cumple una función, tanto en la valoración como en el abordaje terapéutico.

  • La valoración del psicólogo dará datos relacionados con el grado de compromiso cognitivo y aspectos relacionados con el estado de ánimo, así como la necesidad de soporte psicoterapéutico especialmente en los grados iniciales de la enfermedad, donde hay un sufrimiento asociado al diagnóstico clínico. “La detección de cuadros depresivos, y su adecuado tratamiento, mejorarán el rendimiento cognitivo y la sensación de bienestar”, explica la doctora Pérez.
  • Desde el departamento de fisioterapia se analizará la movilidad para proponer programas de estimulación y/o rehabilitación. “La inclusión en talleres de prevención de caídas permitirá reducir el riesgo potencial de sufrirlas reduciendo el riesgo de consecuencias asociadas a las mismas”, advierte la directora Sanitaria de ORPEA.
  • Los terapeutas ocupacionales valorarán la funcionalidad y el grado de dependencia para la realización de las actividades básicas de la vida diaria. Sus intervenciones buscan promover la autonomía y/o el mantenimiento de las capacidades residuales según corresponda.
  • El trabajador social asesorará al mayor y a su familia en las ayudas y prestaciones a las que puede optar así como en los aspectos documentales a tales efectos.
  • La presencia de un servicio médico y de enfermería es crucial para atender los aspectos clínicos para el abordaje, tratamiento y seguimiento de patologías concomitantes como la hipertensión arterial, la diabetes, las arritmias, dislipemias y fallos de órgano cuyo control evita complicaciones que agravarían al propio proceso neurodegenerativo.

Estos especialistas también tiene un desafío: evitar la polifarmacia y revisar el tratamiento farmacológico, para minimizar el riesgo de interacciones medicamentosas que podrían favorecer caídas accidentales, con las consecuencias que ello podría acarrear.

 Trabajo coordinado en las UPAD

Las residencias ORPEA cuentan con distintas unidades de vida, con el fin de atender de manera más personalizada los distintos grados de dependencia de los residentes. Entre ellas están Unidades Protegidas de Alzhéimer y otras Demencias o UPAD, que ofrecen una atención personalizada a aquellos residentes con deterioro cognitivo o algún tipo de demencia.

En estas unidades especializadas, los profesionales expertos en la atención de a las personas con alzhéimer en las residencias, brindan terapia cognitiva, física o social, entre otras. “Estas terapias ayudarán a la persona a ralentizar la evolución del deterioro y a mantener cierto grado de autonomía durante el mayor tiempo posible”, sostiene la doctora Pérez.

 

 

Beneficios de leer para las personas mayores

Beneficios de leer para las personas mayores

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La lectura es un placer muy saludable que aporta beneficios cognitivos, físicos y emocionales. Por eso, ORPEA anima a las personas mayores a leer para mantener activo el cerebro, despiertos los sentidos y en plena forma las habilidades sociales.

Conscientes de los beneficios de leer para las personas mayores, las residencias ORPEA organizan talleres de lectura como actividad de ocio, pero también con objetivos terapéuticos.

Estos talleres se desarrolla en grupos pequeños de, como máximo, 10 personas. Los residentes o las coordinadoras del taller leen en voz alta y, al finalizar la lectura del capítulo, se comenta y se debate sobre el mismo.

Los últimos en sumarse a esta tendencia han sido los mayores de ORPEA Torrelodones, que comenzó a desarrollar un taller de lectura en 2020. Surgió de un inocente comentario de un residente, pero que tenía mucho sentido: “Ojalá leyéramos algo más alegre”, dijo en referencia a la lectura de la prensa diaria, actividad que realizan para mantener la orientación y conexión con la actualidad del mundo. “Los residentes llevaban tiempo lamentando las malas noticias referidas a la pandemia y, un mes después, pusimos el taller de lectura en marcha”, recuerda la terapeuta ocupacional de ORPEA Torrelodones, Sara Domingo.

Como punto de partida, Sara Domingo destaca que la lectura aumenta el conocimiento y favorece la imaginación. “La narrativa del libro nos permite evocar recuerdos y traer al presente confrontaciones personales y, de esta forma, podemos gestionar y resolver mejor los conflictos”, añade.

Con la perspectiva que da el tiempo, esta terapeuta ocupacional valora de manera muy positiva la organización de estos talleres: “Muchas personas solitarias, que comienzan leyendo en sus habitaciones, acaban acudiendo al taller. Les ha ayudado a establecer vínculos interpersonales con otros residentes, amistades que les ha llevado a  participar en otras actividades. La inclusión social es el mayor beneficio que hemos visto”.

Razones para leer 

La lectura es una actividad que favorece el bienestar físico, cognitivo y emocional a todas las edades, también en las personas mayores. Estar atentos a una historia entretiene, pero también contribuye a mejorar nuestra salud. Algunos de los beneficios de leer para las personas mayores, según Sara Domingo, son los siguientes:

Beneficios cognitivos de la lectura

  • Mejora y estimula la memoria, lo que ayuda a prevenir el deterioro cognitivo y las enfermedades neurodegenerativas.
  • Fomenta las conexiones neurales.
  • Estimula la concentración y escucha activa.

Beneficios sociales y emocionales de leer

  • Favorece la inclusión social de las personas mayores en un grupo de trabajo. De esta manera, se generan vínculos sociales con otros residentes al adoptar posturas o ideas sobre un personaje o hecho acontecido en la trama del libro.
  • Mejora las relaciones personales y las habilidades sociales, mediante el aprendizaje de roles y el conocimiento de personalidades diferentes de personajes ficticios. “La lectura muestra lo bueno y lo malo del ser humano. Nos enseña a empatizar con el personaje cuando es feliz o triste, aprendemos que lo que hacen los demás tiene repercusión. A través de este proceso empático, los lectores aprenden a socializar mejor”, subraya Domingo.
  • Mejora las habilidades de expresión y comunicación.
  • Ayuda a combatir la soledad, porque el taller de lectura se desarrolla en grupo e invita a compartes ideas, sensaciones y experiencias.

Beneficios físicos que aporta leer

  • Mejora el control postural, tanto si el residente lee de pie para los demás, sentado en una mesa o llevando consigo el libro.
  • Trabaja la motricidad a diferentes niveles: óculo-manual, bimanual, coordinación motora gruesa y fina, las pinzas digitales para pasar la hoja, etc.
  • Combate el estrés, la ansiedad e incluso la depresión. Las historias que se leen ayudan a comprender mejor el mundo que nos rodea y a gestionar mejor las emociones.

¿Qué libros les gusta leer a las personas mayores?

¿Cómo se escogen los libros? ¿Qué temas enganchan más a los residentes? En este sentido, la terapeuta explica que “les suele gustar la temática de su época, el género histórico-ficticio, porque reconocen personajes reales que interaccionan con el protagonista a lo largo de la trama y lugares emblemáticos”.

Por otra parte, para lograr que los mayores participen activamente en el taller y les enganche la lectura, la letra debe tener un tamaño adecuado y la fuente o tipo de letra debe ser clara. “Son personas que tienen déficits visuales propios de la edad y es importante facilitar la lectura”, apunta Sara Domingo.

Si bien cualquier momento es bueno para dedicar un rato a leer, quizá la tarde sea el más indicado. “Desde nuestra experiencia, en muchos casos, un libro ayuda a conciliar el sueño. Es común que las personas mayores sufran de insomnio u otros trastornos del sueño, por lo que consideramos que realizar el taller en horario de tarde es la mejor opción”, concluye la terapeuta.

Clubs de Lectura intergeneracional

Además de los talleres habituales que se realizan en las residencia, algunos centros ORPEA se han sumado recientemente los Clubs de Lectura, una iniciativa organizada por Atresmedia, en colaboración con Adopta un Abuelo y la ONG Grandes Amigos.

Las personas mayores participan, mediante reuniones online, en la lectura compartida del libro escogido, del que recibirán un ejemplar cada uno. Estarán organizados en grupos reducidos para preservar las medidas preventivas frente a la COVID-19 y la lectura estará coordinada y dinamizada por un voluntario de Atresmedia. “Son grupos heterogéneos: hombres y mujeres, con patologías físicas o sin ellas. No hay distinciones. Lo único importante es su pasión compartida por la lectura”, explica la terapeuta ocupacional del centro, Sara Domingo.

El primer libro que comienzan a “devorar” es El tiempo entres costuras, de María Dueñas, pero la iniciativa tendrá continuidad porque son muchos los beneficios. A los ya comentados, la terapeuta ocupacional de ORPEA Torrelodones destaca el valor del intercambio intergeneracional: “Los voluntarios serán personas más jóvenes y leyendo aprenderemos los unos de los otros”.

 

ORPEA entrega un reconocimiento a sus profesionales

ORPEA entrega un reconocimiento a sus profesionales por su humanidad durante la borrasca Filomena

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La borrasca Filomena, que aisló Madrid en enero, no impidió que los profesionales de ORPEA cumplieran con su compromiso de atender a las personas mayores de los centros.

A la compañía no les sorprende este gesto de generosidad, porque sabe que cuenta con una plantilla excelente, cuya vocación, valores y humanidad están por encima de cualquier contratiempo, por duro que pueda presentarse. Por eso querido reconocer el esfuerzo mostrado durante el temporal entregando una carta de reconocimiento y un regalo personal.

En algunos casos, llegar a la residencia resultó una odisea. “Carreteras cortadas, calles nevadas por las que era complicado andar… Filomena nos lo puso difícil, pero teníamos claro que si había alguna posibilidad de llegar al centro, teníamos que intentarlo, porque nuestro trabajo es imprescindible para el bienestar de los mayores”, explica Alba Chocano, coordinadora de enfermería y de auxiliares de la residencias ORPEA Madrid Aravaca.

La borrasca también provocó que a algunos empleados les fuera imposible salir de sus casas, y en estos casos los equipos de ORPEA hicieron gala, una vez más, de la humanidad y el compañerismo que les caracteriza, y se organizaron, de motu propio, para poder llegar a las residencias para seguir ofreciendo atenciones a los residentes. “Algunos compañeros decidieron quedarse en las residencias doblando turnos para cubrir las ausencias. Incluso algunos se prestaron para trabajar en otras residencias de ORPEA en Madrid en los que los equipos necesitaban apoyo”, refiere María Cidón, directora de la residencia ORPEA Aravaca.

Los profesionales de las residencias ORPEA llevan meses demostrando su compromiso e implicación con el cuidado de las personas mayores, su compañerismo y solidaridad con sus compañeros. Esta calidad humana es la que hace posible que equipos profesionales ofrezcan lo mejor de sí a las personas mayores que tienen a su cuidado, dando sentido a la confianza que sus familias han depositado en ellos.

Los profesionales de ORPEA han agradecido este reconocimiento al esfuerzo que realizaron durante la nevada. Y se sienten satisfechos por haber sabido responder de manera eficaz a los imprevistos surgidos.

Atención a los cambios de comportamiento en las personas con alzhéimer

Atención a los cambios de comportamiento en las personas con alzhéimer

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En fases más avanzadas de la enfermedad de Alzheimer pueden producirse cambios de comportamientos en las personas mayores que es necesario saber cómo atender para que la persona mantenga su calidad de vida y bienestar. 

No en todos los casos estos cambios de comportamiento en las personas con alzhéimer resultan un problema para el cuidador, pero es importante conocer por qué surgen y saber identificarlos y manejarlos para prevenirlos o minimizarlos.

Conocer sobre la enfermedad de Alzheimer y cómo afecta a las personas que la padecen en cada una de sus fases es un primer paso para librar incógnitas y atender con calidad y humanidad cuando se producen cambios de comportamiento en las personas con alzhéimer.

La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta a zonas encefálicas claves donde se asientan la cognición, la memoria, el juicio, el razonamiento y el control de los impulsos.

Como consecuencia, el pensamiento, la expresión de las emociones y la personalidad sufrirán cambios que irán generando una distorsión de las percepciones, hábitos y conductas sociales. Además, aparecerá una dificultad para el reconocimiento de sí mismo, y de los otros, así como una desorientación en el tiempo y espacio.

“Estas dificultades a las que se enfrenta la persona con alzhéimer le producen miedo y frustración. Y, en este contexto, es comprensible que aparezcan ansiedad y conductas disruptivas caracterizadas por la deambulación y la irritabilidad fácil hasta comportamientos más agresivos producto de la percepción de desconcierto e inseguridad, sumado a la pérdida de control”, explica la doctora Victoria Pérez, directora Sanitaria de ORPEA,

 Atención de confianza en un entorno seguro

A medida que la enfermedad de Alzheimer avanza, la necesidad de apoyos en el cuidado del paciente es mayor porque se hace cada vez más dependiente y requiere más tiempo de atención.

El abordaje de los mayores con esta situación requiere de un personal formado y altamente capacitado. “El objetivo partirá de comprender qué provoca estas alteraciones y poner en marcha estrategias que reviertan esas experiencias negativas por otras positivas y seguras”, asegura la doctora Pérez.

Para ello, en un primer momento, un equipo multidisciplinar realizará una valoración integral y establecerá intervenciones que promuevan la estimulación, tanto cognitiva como funcional, en un entorno seguro y confortable que transmita cercanía y confianza a la persona mayor.

En el tratamiento de las alteraciones conductuales primará el acercamiento sereno buscando tranquilizar al mayor, calmándole y reconduciéndolo a un estado de seguridad y confianza.

Los talleres y terapias que emplean en las residencias ORPEA buscan estimularle, y orientarle, respetando inquietudes previas, y actuales, evitando la sensación de vacío y aburrimiento. Para ello, es importante conocer sus gustos y afinidades, lo que permitirá captar el interés en la participación y lograr mejores resultados.

 Centros libres de sujeciones

“Las sujeciones físicas no pueden ser una opción a los cambios de comportamiento en las personas con alzhéimer puesto que, al privarlas de movilidad, se pone en riesgo su calidad de vida. Además, la sensación de pérdida de libertad afecta a su dignidad y su autoestima”, advierte la directora Sanitaria de ORPEA. Es por eso que las residencias ORPEA son centros libres de sujeciones.

En estos casos, las Unidades Protegidas de Alzhéimer y otras Demencias o UPAD de ORPEA resultan un recurso muy interesante porque ofrecen cuidados durante las 24 horas al día en un entorno adaptado y con personal especializado en esos casos más complejos.

Cuidados que dignifican a la persona

La evolución de la enfermedad de Alzheimer es crónica y progresiva. Por el momento, “solo podemos ralentizar el proceso y dignificar los cuidados que proporcionamos promoviendo un envejecimiento lo más activo y pleno dentro de lo posible”, indica la doctora Pérez.

Dentro de esta situación tan especial, en los centros ORPEA actúan respetando a la persona en su libertad, su dignidad, protegiendo la autonomía y la autoestima. De esa manera, garantizan una buena calidad de vida por el mayor tiempo posible.

Y, cuando lleguen las fases más avanzadas, y finales, “debemos ser capaces de ofrecer también unos cuidados dignos y centrados en la persona”, concluye la directora Sanitaria de ORPEA.

 

Mientras nos devuelven los abrazos

Mientras nos devuelven los abrazos

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La pandemia por el COVID-19 nos ha “requisado” los abrazos para imponernos distancia social, incluso con aquellos que más queremos.

Prevenir el contagio en estos momentos es fundamental. En ORPEA deseamos que pronto todo vuelva a la normalidad, y que familiares, residentes y los profesionales que les cuidan, y todos en general, volvamos a sentir el calor y el cariño, y todo lo que aportan física y emocionalmente los abrazos. Pero mientras nos los devuelven, podemos seguir transmitiendo nuestro afecto con otras alternativas: las miradas, la voz, las palabras y los gestos.

Está clínicamente demostrado que el contacto físico con los demás y, en concreto los abrazos, son necesarios para nuestro bienestar físico, cognitivo y emocional, y más si cabe en el caso  de las personas mayores. Sin duda, son una parte importante de nuestra expresión afectiva. Pero hay otras formas a través de las que podemos demostrar lo que sentimos.

Para contrarrestar la falta de abrazos

Para reducir el impacto físico y emocional que la falta de abrazos causa en las personas mayores, en ORPEA, intentamos contrarrestar este bien insustituible con otras muestras de afectividad. Todos los pequeños detalles suman, pero ahora ganan fuerza las miradas, la voz, las palabras y los gestos.

La mirada es una herramienta poderosa, que prácticamente habla por nosotros. Las miradas pueden mostrarse cariñosas, sonrientes, atentas, compasivas, cómplices… Para los profesionales que atienden a las personas mayores es un apoyo indiscutible.

La voz también es otro recurso clave. Las mascarillas nos impiden mostrar nuestra sonrisa, pero ¿quién ha dicho que no podemos sonreír con la voz? La voz es un canal emocional muy rico que podemos aprovechar para trasladar a los demás nuestro afecto y cariño. 

Ha llegado el momento de decir lo que sentimos. Los abrazos transmiten sentimiento, que no hacía falta expresar con palabras. Pero ahora no podemos dejar pasar la oportunidad de decir estas palabras que reflejan nuestras emociones.

La comunicación no verbal, a través de los gestos, también pueden ayudarnos a decir lo que queremos expresar: la mano en el corazón, abrir los brazos, mandar un beso…

Gerontogimnasia, bienestar físico y mental para las personas mayores

Gerontogimnasia, bienestar para el cuerpo y la mente de los mayores

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Promover el envejecimiento activo y mantener la autonomía de las personas mayores durante el máximo tiempo posible son algunos de los objetivos principales de los equipos profesionales que trabajan en las residencias de mayores. Una de las opciones más interesantes con las que se trabaja es la gerontogimnasia. ¡Te contamos en qué consiste y cuáles son sus beneficios!

El sedentarismo es un enemigo que debe combatirse a cualquier edad, pero en el caso de las personas mayores toma una relevancia especial. Mantener las funciones físicas permite mayor autonomía, y esto repercute directamente en una mejor calidad de vida y bienestar físico, mental y emocional. De hecho, cuanto menos dependiente se siente la persona, mejor es su autoestima y más saludable se encuentra.

Para mantener en forma a los residentes, los centros ORPEA recurren a la gerontogimnasia, que son programas de ejercicio físico adaptados y dirigidos a las personas mayores. “Con la gerontogimnasia conseguimos mantener y mejorar las capacidades funcionales residuales del anciano y frenar y retrasar el deterioro físico funcional que va implícito al envejecimiento”, afirma Carlos García, fisioterapeuta de ORPEA Carabanchel.

Lo que diferencia la gerontogimnasia de la gimnasia convencional es la intensidad, duración y grado de exigencia de los ejercicios. Estos aspectos se tienen muy presentes a la hora de organizar las sesiones. Además, se procura que estén siempre perfectamente adaptadas a las capacidades de los residentes. De hecho, se intenta establecer grupos homogéneos.

Qué trabajamos con la gerontogimnasia

Todas las personas deberían practicar algún programa de actividad física, independientemente de la edad y las limitaciones físicas que padezca. Incluso las personas con enfermedades crónicas y discapacitantes pueden beneficiarse de la actividad física si está bien adaptada, personalizada y supervisada por un especialista.

Las principales áreas de trabajo que se desarrollan durante las sesiones de gerontogimnasia son las siguientes:

  • Estabilidad y equilibrio. Ejercitar el equilibrio es muy importante para realizar actividades de la vida diaria de forma segura y evitar caídas.
  • Propiocepción y fuerza muscular. Trabajar ambos aspectos permite prevenir la fragilidad y sarcopenia y mejorar la movilidad y autonomía.
  • Mantenimiento de rangos articulares. Ejercitar las articulaciones favorece que se ralentice la discapacidad y dependencia física.

Para ello, solo se necesita una sala amplia, perfectamente acondicionada (temperatura, luz), sillas para todos los participantes, música y material específico (aros, picas, cuerdas, pelotas).

Ventajas de practicar gerontogimnasia

El ejercicio físico en las personas mayores ha sido evidenciado científicamente. Su práctica regular contribuye a mejorar la calidad de vida.  Y es que nuestro cuerpo está diseñado para y por el movimiento, de tal forma que la carencia de este nos daña a largo plazo, por ello la actividad física debe tener un papel primordial en nuestra vida.

En concreto, la gerontogimnasia ofrece beneficios, a medio y largo plazo, en todos los niveles: cardiovascular, respiratorio, muscular, articular, sistema metabólico (diabetes, obesidad…), del sistema nervioso, sistema genitourinario, aparato digestivo e, incluso, beneficios psicológicos y socioafectivos.

Para conseguirlos deben cumplirse dos condiciones básicas: regularidad y frecuencia. “Se recomienda practicar gerontogimnasia tres días por semana, durante una hora”, apunta Carlos García.

Los fisioterapeutas que trabajan con personas mayores deben orientar su plan de cuidados a fomentar la actividad física en los residentes y evitar y/o prevenir el sedentarismo, ya que es la mejor herramienta para conseguir un envejecimiento óptimo, junto con las relaciones sociales y una alimentación adecuada.

Consejos para practicar gerontogimnasia

Algunos de los consejos que recomienda el fisioterapeuta de ORPEA Carabanchel para practicar gerontogimnasia de forma divertida y efectiva son las siguientes:

  • Asegurarse de que la actividad física esté adaptada a las capacidades y condiciones de salud de cada individuo.
  • Evitar aquellos ejercicios que puedan producir dolor ósteo-articular, dolor torácico, sensación de fatiga excesiva, mareo, náuseas o vómitos.
  • Marcarse objetivos realistas y metas fáciles de alcanzar, para evitar la frustración y posibles abandonos del programa. Lo mejor es proponer actividades que le gusten y toleren bien.
  • Trabajar el mantenimiento de las capacidades funcionales residuales en personas mayores en situación de fragilidad. Además, en estos casos, se hará hincapié en los programas de prevención de caídas.
  • En personas dependientes, los programas deben estar dirigidos a proporcionar el mayor grado de confort y calidad de vida posible y evitar complicaciones secundarias al sedentarismo/inmovilismo.
  • En personas mayores autónomas, se recomiendan deportes como marcha en llano, golf, natación, pesca, bolos, petanca, taichí… Se debe buscar el ejercicio que más agrade, así mantendremos la motivación por seguir activos.

 

Qué son las Unidades de Vida en las residencias de mayores

Qué son las Unidades de Vida en las residencias ORPEA y cómo contribuyen a una atención personalizada

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Las residencias ORPEA cuentan con unidades de vida que se ajustan al grado de dependencia de cada residente. ¿Qué son las Unidades de Vida?

El objetivo es prestar una atención personalizada e integral, en un entorno adaptado, ya que esas son claves para dar respuesta a las necesidades concretas de las personas mayores, consiguiendo así su bienestar y una mayor calidad de vida.

Cuando una persona ingresa en una residencia ORPEA, un equipo multidisciplinar le realiza una valoración geriátrica integral que evalúa su estado de salud, físico y psíquico. También se elabora su historia de vida.  Con toda esta información se determina qué recursos y tipos de cuidados beneficiarán en mayor medida al residente y en qué unidad de vida es la más aconsejable en función de su autonomía.  

Puesto que el estado de la persona mayor puede ir cambiando con el tiempo, en ORPEA, “estas valoraciones multidisciplinares se actualizan periódicamente en todos los usuarios para adaptar los cuidados en función de los requerimientos y evolución del mayor”, asegura Victoria Pérez, directora sanitaria de ORPEA. También sus gustos y preferencias son fundamentales para ofrecer una atención centrada en la persona.

 

Unidades de vida en función del grado de dependencia

Las residencias ORPEA cuenta con tres unidades de vida diferenciadas acorde a las características físicas, psíquicas y emocionales de las personas mayores. Cada unidad tiene unas particularidades estructurales que obedecen a las exigencias de los residentes en función del grado de dependencia. Además, los profesionales también adaptan las terapias y actividades a los requisitos de las personas que conviven en ellas.

En las unidades de vida dirigidas a las personas mayores más autónomas, se promueve el envejecimiento activo, a través de factores tan importantes como la actividad física, el entrenamiento cognitivo, la alimentación sana y equilibrada y el bienestar emocional. También juega un papel primordial la socialización, y se fomenta el aprendizaje para adquirir nuevas capacidades y habilidades.

Las unidades de grandes asistidos están pensadas para atender a los residentes que han perdido gran parte de su autonomía. En ellas, la terapia multidisciplinar es esencial a la hora de evitar complicaciones físicas, psicológicas o nutricionales, entre otras. Por ello, ORPEA tiene equipos profesionales expertos y emplea terapias que se ajustan a las necesidades de cada individuo.

“Para estos residentes son muy importantes la terapia rehabilitadora, que evita complicaciones físicas; la valoración nutricional y alimentación adecuada, para evitar la malnutrición, y la valoración médica y de enfermería continuada, que se adecua a la evolución de cada paciente evitando, por ejemplo, la polifarmacia, que tantos efectos adversos puede tener en la salud de los pacientes ancianos”, explica  la doctora Pérez.

Atención a personas con alzhéimer y otras demencias

Las residencias ORPEA también cuentan las llamadas Unidades Protegidas de Alzhéimer y otras Demencias o UPAD, que ofrecen una atención personalizada a aquellos residentes con deterioro cognitivo o algún tipo de demencia. Expertos especializados en este área brindan terapia cognitiva, física o social, entre otros. “Estas terapias ayudarán a la persona a ralentizar la evolución del deterioro y a mantener cierto grado de autonomía durante el mayor tiempo posible”, explica  Victoria Pérez.

Las actividades en estos residentes están encaminadas a fortalecer la mente, el cuerpo, el aspecto psicológico y, en algunas personas, a mantener los vínculos sociales, aunque también son importantes las actividades lúdicas.

En estas UPAD existen zonas seguras donde los residentes pueden disfrutar de distintas actividades con personas cercanas que las conocen y en donde se sienten tranquilos, lo cual es fundamental para evitar complicaciones.

Puedes informarte en cualquiera de las residencias para mayores en ORPEA.

 

Adaptadas a los gustos del residente

En todos los casos es fundamental que la persona realice actividades que le gusten, porque disfrutar del entorno y de lo que hace, le ayuda a mantenerse activa. Cultivar sus aficiones es un objetivo fundamental de los profesionales de ORPEA porque saben que es una manera de potenciar no solo su autonomía sino también su autoestima, ambos aspectos claves para su tranquilidad y calidad de vida.

Estancias temporales para mayores: rehabilitación, recuperación y respiro

Estancias temporales para mayores: rehabilitación, recuperación y respiro

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Las estancias temporales en residencias para mayores, por respiro familiar o por recuperación física, son ingresos cortos en centros residenciales. El periodo de la estancia varía en función de las necesidades de cada persona y su familia: rehabilitación física, recuperación post-operatoria, tras una intervención quirúrgica, o para descanso del cuidador familiar, entre otros motivos. Su principal beneficio es que el mayor se siente seguro y con sus necesidades cubiertas. Pero, además, los familiares saben que su ser querido está bien atendido durante el tiempo que requiera.

En época estival, las estancias temporales de respiro familiar en los centros ORPEA aumentan, ya que permite a los cuidadores habituales descansar con la tranquilidad de saber que sus mayores están atendidos por profesionales en centros especializados.

En muchas ocasiones al conocer este servicio, son los propios mayores los que acuden a los centros ORPEA, debido a que las estancias temporales en residencias responden a una necesidad en una situación o periodo de tiempo determinado, como convalecencias tras un ingreso hospitalario y recuperaciones tras una intervención quirúrgica. Ambas circunstancias hacen que el mayor requiera de unos cuidados profesionales que no siempre puede recibir en su domicilio, porque vive solo o porque no tiene el apoyo profesional necesario. Este tipo de estancias tienen una duración que suele oscilar entre uno y tres meses.

Atención profesional

Las personas mayores que requieren una estancia temporal en residencias disfrutan de los mismos servicios que el resto de los residentes. Además del Plan de Atención Individualizado, que se diseña en función de sus necesidades, los profesionales de ORPEA se esfuerzan por integrar a la persona mayor en las actividades que se desarrollan en el centro, tanto sociales como aquellas relacionadas con la recuperación física y el apoyo psicológico.

De hecho, durante la estancia temporal, la persona mayor tiene acceso a todo el equipo multidisciplinar del centro: médico, enfermera, terapeuta, fisioterapeuta, psicólogo, logopeda, podólogo y a otros profesionales como animadores socioculturales o peluqueros.

Otra de las prioridades de los centros ORPEA es que los residentes, tanto si son permanentes como temporales, tengan una adecuada alimentación y, además, disfruten de cada comida. Para ello, disponen de cocina propia, donde se preparan menús adaptados a las necesidades de los residentes, diseñados por un nutricionista y revisados por un médico. Además, los chefs de ORPEA preparan menús texturizados para aquellos residentes con problemas de deglución (dificultad para tragar), que preservan los sabores y garantizan el aporte nutricional que necesitan las personas mayores.

Una nutrición adecuada, junto al desarrollo de actividades físicas y sociales, permite una mejor y más pronta recuperación de la persona.

De temporales a habituales o definitivas

Una estancia temporal por respiro familiar puede convertirse en definitiva, ya que los cuidadores comprueban que su ser querido es atendido por profesionales cualificados y, además de encontrarse bien físicamente, también lo está emocionalmente, porque ha compartido actividades con otros residentes y ha desarrollado vínculos sociales.

Por este mismo motivo, muchas de las estancias temporales por recuperación física se convierten en definitivas. Las personas mayores ingresan en los centros ORPEA con problemas de salud y, a las pocas semanas, logran mejorar sus capacidades físicas, pero también cognitivas. Incluso, mejora su estado emocional gracias a las relaciones sociales que establecen.

Ahora además puedes visitar nuestras instalaciones desde casa, ya que ORPEA dispone de un servicio de atención y visita guiada por teléfono móvil, para que puedas conocer directamente desde tu domicilio el equipamiento y las habitaciones.

 

Consejos para visitar con seguridad a las personas mayores que viven en residencias

Consejos para visitar con seguridad a las personas mayores que viven en residencias

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Preservar el vínculo con los familiares y amigos es fundamental para el bienestar físico y emocional de las persona mayores, por eso retomar las visitas de los familiares a los mayores que viven en residencias ha supuesto un logro, pero no se puede bajar la guardia. Es necesario que estas visitas se sigan realizando atendiendo a las medidas de seguridad pertinentes.

En ORPEA se han implantado nuevas medidas de protección, prevención y cuidados frente al COVID-19 y se ha formado y dispuesto del material necesario a todo su equipo profesional para atender y proteger la salud de todos los residentes. Además, constantemente, se informa a los familiares para que conozcan cuáles son los protocolos de actuación y medidas que se implementan en nuestros centros. Pero es importante que los familiares se conciencien de la responsabilidad que supone cumplir estas medidas para seguridad de los residentes y trabajadores.

Algunos de los consejos que deben tener en cuenta las familias para visitar con seguridad a las personas mayores que viven en residencias son los siguientes:

  • Retrasar voluntariamente la salida de los mayores fuera de los centros residenciales porque suponen un riesgo para ellos, los trabajadores y el resto de residentes.
  • El familiar debe posponer la visita a la persona mayor si tiene síntomas o ha estado en contacto con alguna persona contagiada, aunque no los tenga. Un solo contagio obligaría a prohibir las visitas en el centro.
  • Los cuidadores y familiares del residente deben avisar a los centros previamente para organizar las visitas. Al llegar al centro, se recomienda seguir las instrucciones dadas por los profesionales y no hacer ningún desplazamiento que no esté indicado.
  • En caso de que la persona mayor salga del centro, se sugiere que lo hagan solos o acompañados por su cuidador o visitante habitual. Es aconsejable evitar la visita a domicilios particulares, restaurantes o celebraciones con amigos.
  • Visitantes y residentes deberían hacer uso de la mascarilla permanentemente, tanto dentro como fuera de los recintos, salvo durante horas de comida y tan solo por parte de los usuarios.
  • Familiares y residentes deberían respetar la distancia de seguridad de 1,5 metros, tanto en relación a los residentes, como en relación a los trabajadores.
  • Familiares y residentes deberían mantener una higiene de manos constante antes de llegar a los centros y durante las visitas. En los centros se le facilitará líquido higienizante.
  • Las familias deben respetar las normas de cada centro cuando realicen las visitas. Cada instalación tiene sus requerimientos y características, sus horas de salida de las habitaciones, sus horas de paseo por las zonas comunes y sus actividades grupales. Los profesionales están encantados de dar las indicaciones pertinentes tanto a familiares como a residentes.

En residencias ORPEA dedicamos todo nuestro esfuerzo para que nuestros mayores vivan en un lugar protegido, seguro y confortable. Nuestro principal compromiso es convertir nuestros centros en espacios de vida seguros y adaptados a la actual situación

Estas recomendaciones  han sido consensuadas entre todas las empresas que forman parte de la Asociación de Empresas de Servicios para la Dependencia  (Aeste), a la que pertenece ORPEA.

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