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La XIV Cátedra ORPEA centra su atención en los problemas infecciosos prevalentes en el anciano

16 diciembre, 2021Noticias
XIV Cátedra ORPEA

La XIV Cátedra ORPEA, programa de formación para los profesionales de ORPEA, ha centrado su atención en los problemas infecciosos más prevalentes en el anciano.

En el encuentro, celebrado en el Hospital Universitario HM Sanchinarro, la directora Sanitaria de ORPEA Ibérica, Victoria Pérez; el jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario HM Montepríncipe, José Barberán, y la doctora del Servicio de Medicina Interna del Hospital Infanta Leonor, Beatriz Sánchez, repasaron las últimas novedades referentes al diagnóstico, prevención y terapia de la sepsis, así como a las infecciones relacionadas con prótesis articulares.

Según explicaron estos expertos, la sepsis es un síndrome complejo que se produce cuando un proceso infeccioso de cualquier origen (urinario, respiratorio, digestivo, de piel y tejidos blandos, etc.) genera una afectación grave que puede dañar la función de algunos órganos clave como el pulmón, riñón, corazón o el hígado, provocándole un fallo multisistémico y multiorgánico secundario, que compromete la vida de la persona.

Las personas de edad avanzada son más proclives a sucumbir a una infección grave que evolucione a sepsis. La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) advierte de que la sepsis es una entidad clínica de alta incidencia y prevalencia y, en el caso de las personas mayores de 65 años, el riesgo de sepsis es 13 veces mayor. Además, esta cifra aumenta en el caso de mayores institucionalizados, como consecuencia de su mayor fragilidad, dependencia y morbilidad.

Importancia de la formación

Además de más prevalente, en esta población, el pronóstico de la sepsis es peor, según concluyen algunos estudios. Por tanto, “es de vital importancia no solo formar al médico al respecto del abordaje integral de estos procesos, sino también sensibilizar y formar al equipo multidisciplinar de la relevancia que tiene esta entidad clínica”, destacó la doctora Pérez.

De este modo, podrán detectar los signos y síntomas de alarma para poder actuar de forma temprana. “Del mismo modo que sucede con el Código Ictus, debemos estar sensibilizados para poder intervenir de forma rápida y eficiente ante una sospecha de sepsis y poder así activar el  Código Sepsis con el hospital de referencia”, apuntó la directora Sanitaria de ORPEA Ibérica.

Necesidad de la prevención y diagnóstico precoz

Los expertos presentes XIV Cátedra ORPEA enumeraron los síntomas generales de la septicemia (la fiebre alta, el deterioro del estado general, alteración confusional o del nivel de vigilancia, la tensión arterial baja, alteración del ritmo cardíaco y/o de la frecuencia respiratoria, disminución o ausencia  de la cantidad de orina o frialdad de manos y pies), pero matizaron que, en el caso del anciano, el modo de presentación de los síntomas es muchas veces silente y se manifiesta de forma diferente al adulto mayor, por ejemplo con trastorno conductual o delirio. Y esto dificulta el diagnóstico diferencial porque algunos de estos pacientes padecen trastornos conductuales crónicos propios de su patología neurodegenerativa de base (demencias).

Complicaciones en el tratamiento

Además de en la prevención y diagnóstico precoz, estos especialistas pusieron el acento en el tratamiento. Según comentaron, en estos pacientes mayores, es de esperar una falta de respuesta parcial o global al tratamiento pautado de la sepsis. Esto se debe a que muchos mayores sufren pluripatología y toman habitualmente fármacos que pueden modificar la respuesta inmune ya afectada por la inmunosenescencia y  la incidencia de malnutrición. Por tanto, para un abordaje correcto es fundamental que se tengan en cuenta todos estos factores.

 

 

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