La disfagia en personas mayores: menú, ejercicios y tratamiento

07/07/2023Patologías en personas mayores

La disfagia en ancianos es una problemática común, pero a menudo infradiagnosticada. En este artículo, vamos a explorar qué es la disfagia en ancianos, qué implicación tiene, su tratamiento, y cómo un menú apropiado y ejercicios pueden marcar una gran diferencia.

Qué es la disfagia

La disfagia es una condición que dificulta el proceso de deglución, es decir, el acto de tragar. En otras palabras, las personas con disfagia tienen problemas para pasar los alimentos, líquidos o incluso su propia saliva desde la boca hasta el estómago.

Qué implicación tiene la disfagia en ancianos

El envejecimiento puede llevar a cambios en la deglución que, a veces, resultan en disfagia. La disfagia en ancianos puede llevar a una serie de problemas, incluyendo la desnutrición, la deshidratación y el aislamiento social, por ello una correcta hidratación en pacientes con disfagia es fundamental para un buen estado de salud y envejcimiento saludable.

Además, puede aumentar el riesgo de neumonía por aspiración, ya que los alimentos o líquidos pueden ingresar a las vías respiratorias y pulmones. Es por ello que es crucial conocer las opciones de tratamiento para la disfagia en ancianos.

Tratamiento para la disfagia en ancianos

El tratamiento para disfagia en ancianos puede incluir una combinación de medicación, terapia y, en algunos casos, cirugía. La elección del tratamiento depende de la causa subyacente de la disfagia.

Los logopedas suelen ser los profesionales de la salud que asesoran en el manejo y el tratamiento de la disfagia. Pueden enseñar a los ancianos técnicas de deglución segura y efectiva, y recomendar cambios dietéticos, como la textura y la consistencia de los alimentos y líquidos.

Menú para ancianos con disfagia

Crear un menú para ancianos con disfagia puede ser un desafío. Los alimentos deben ser nutritivos, agradables al paladar, y tener una consistencia segura para tragar. Además, es fundamental evitar alimentos que sean duros, pegajosos o que se desmoronen fácilmente.

A continuación, te damos algunas ideas de menú:

Desayuno:

  • Cereal instantáneo suave remojado en leche descremada o líquida.
  • Batido de frutas mezclado con yogur sin trozos o leche.
  • Tortilla francesa, suave y esponjosa.
  • Pan blanco sin corteza, empapado en leche o café suave descafeinado.

Media mañana:

  • Yogur líquido o pudín suave sin trozos.
  • Batido de proteínas sin grumos.
  • Galletas saladas humedecidas en caldo o sopa cremosa.

Almuerzo:

  • Puré de verduras o sopa cremosa sin trozos.
  • Pescado cocido y desmenuzado.
  • Puré de patatas suave.
  • Compota de frutas sin trozos.

Merienda:

  • Helado suave y cremoso.
  • Gelatina sin trozos.
  • Batido de frutas mezclado con yogur o leche.

Cena:

  • Sopa suave y cremosa.
  • Carne tierna y molida (pollo, ternera) en forma de albóndigas o croquetas.
  • Puré de verduras sin trozos.
  • Pudín de arroz o tapioca sin grumos.

Antes de acostarse:

  • Yogur líquido o batido de proteínas sin grumos.
  • Pudín suave y cremoso.

Recuerda que es importante adaptar la consistencia y textura de los alimentos según las necesidades y recomendaciones médicas de cada individuo. También puedes agregar especias y condimentos suaves para mejorar el sabor de las comidas sin comprometer la textura adecuada para la disfagia.

Ejercicios para la disfagia en ancianos

Además del tratamiento y la dieta adecuada, los ejercicios para la disfagia en ancianos pueden ser de gran ayuda. Estos ejercicios tienen como objetivo fortalecer los músculos que intervienen en la deglución. Algunos de ellos incluyen:

  • Ejercicios de fortalecimiento de la lengua: Pide al paciente que mueva la lengua hacia arriba y hacia abajo, de lado a lado y en círculos. También puedes usar un depresor lingual para ejercitar los músculos de la lengua.
  • Ejercicios de deglución: Practica diferentes técnicas de deglución con el paciente. Puedes empezar con pequeños sorbos de agua y luego aumentar gradualmente la cantidad. Asegúrate de que el paciente mantenga una postura erguida durante la deglución.
  • Ejercicios de masticación: Anima al paciente a masticar alimentos blandos y texturas más duras, como vegetales crujientes o carne bien cocida. Esto ayudará a fortalecer los músculos de la mandíbula y mejorar la coordinación de la masticación.
  • Ejercicios de respiración: La respiración adecuada es importante para una deglución segura. Puedes enseñarle al paciente ejercicios de respiración profunda y técnica de respiración diafragmática para fortalecer los músculos respiratorios.
  • Masajes y estiramientos: Realiza suaves masajes alrededor de la mandíbula, el cuello y la garganta del paciente. Esto puede ayudar a aliviar la tensión y mejorar la flexibilidad de los músculos implicados en la deglución.

Recuerda que es importante que estos ejercicios sean supervisados por un profesional de la salud, como un logopeda o terapeuta del habla, para adaptarlos a las necesidades específicas del paciente y garantizar su seguridad. Además, es fundamental que el paciente esté relajado y cómodo durante los ejercicios.

¡Y listo! Como ves, aunque la disfagia en ancianos puede ser un desafío, es una condición que se puede manejar con éxito a través de un tratamiento adecuado, un menú apropiado y ejercicios específicos. 

Si tú o un ser querido están experimentando disfagia, no dudéis en buscar ayuda de un profesional de la salud. Recuerda, ¡la salud es lo primero!

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