Causas de las úlceras por presión y cómo abordarlas

21/07/2023Cuidado de personas mayores

Las úlceras por presión, también conocidas como escaras o úlceras de decúbito, representan un problema de salud importante, especialmente en personas con movilidad reducida. 

Es por ello por lo que en este artículo te informaremos sobre qué son, sus causas, cómo prevenirlas y qué hacer si aparecen.

¿Qué son las úlceras por presión o escaras?

Las úlceras por presión, también denominadas úlceras de decúbito o escaras, son lesiones que se producen en la piel y en los tejidos subyacentes debido a una presión prolongada sobre ellos. 

Normalmente, se desarrollan en las áreas del cuerpo donde los huesos están más cerca de la piel, como los codos, los talones, la espalda baja y las caderas. Y, aunque estas úlceras pueden afectar a cualquier persona, son más comunes en personas mayores debido a su movilidad reducida y la fragilidad de su piel.

Síntomas de las úlceras por presión

Los síntomas de las úlceras por presión en mayores varían dependiendo de la etapa de la úlcera. En las primeras etapas, la piel puede aparecer enrojecida e inflamada, y puede ser sensible al tacto. Con el tiempo, la piel puede oscurecerse, formarse ampollas y eventualmente romperse, formando una úlcera abierta.

Sitios comunes de las úlceras por presión

Las úlceras por presión ocurren más comúnmente en las áreas del cuerpo donde el hueso está cerca de la piel, como en los tobillos, los talones, las caderas, la espalda baja, los codos y el área del coxis.

Causas de las úlceras por presión

La causa principal de las úlceras por presión es la presión constante y prolongada en una misma área de la piel, sin embargo, existen muchas otras, como las que mencionaremos a continuación:

  • Fricción: La fricción puede debilitar la piel y hacerla más susceptible a las úlceras. Esto puede suceder cuando la piel roza constantemente contra la ropa o la ropa de cama.
  • Humedad: La piel que está constantemente húmeda debido al sudor, la incontinencia o el drenaje de una herida puede ser más susceptible a las úlceras por presión.
  • Mala nutrición: La falta de una dieta adecuada, especialmente una que carece de suficientes proteínas, puede debilitar la piel y hacerla más susceptible a las úlceras.
  • Edad avanzada: A medida que las personas envejecen, su piel se vuelve más delgada y más débil, lo que puede aumentar el riesgo de úlceras por presión.
  • Condiciones de salud subyacentes: Las condiciones de salud que afectan la circulación de la sangre, como la diabetes y las enfermedades vasculares, pueden aumentar el riesgo de úlceras por presión. También pueden ser más comunes en personas con problemas neurológicos que afectan la sensibilidad. 
  • Movilidad limitada: Las personas que tienen dificultades para moverse, especialmente las que están en cama o en sillas de ruedas, son especialmente susceptibles a las úlceras por presión, ya que no pueden cambiar de posición con frecuencia para aliviar la presión en ciertas áreas del cuerpo.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para desarrollar úlceras por presión incluyen la edad avanzada, la inmovilidad, la desnutrición, la falta de sensibilidad en algunas partes del cuerpo, la humedad (por ejemplo, debido a la incontinencia), enfermedades crónicas como la diabetes y el tabaquismo.

Complicaciones de las úlceras por presión

Las complicaciones de las úlceras por presión pueden ser graves, incluyendo infecciones que pueden llegar al hueso o la sangre, abscesos, cáncer en una úlcera crónica y daño al tejido y al hueso cercanos. 

Es por eso que es tan importante la prevención de las úlceras por presión.

¿Cómo prevenir las úlceras por presión?

La prevención de las úlceras por presión implica varios pasos, incluyendo cambios de posición frecuentes, buena nutrición y cuidado de la piel.

Consejos para el reposicionamiento

  • Reposicionamiento frecuente: Es muy importante mover y reposicionar al paciente cada dos horas si está en una cama y cada hora si está sentado en una silla. Esto ayuda a prevenir la formación de nuevas úlceras y alivia la presión en las zonas ya afectadas.
  • Utilización de dispositivos de alivio de presión: Los cojines de aire, colchones de agua, o cojines de espuma especializados pueden ayudar a distribuir la presión de manera más uniforme y prevenir el desarrollo de nuevas úlceras.
  • Vigilancia constante de la piel: Realiza revisiones diarias de la piel del paciente para identificar signos tempranos de úlceras por presión. Busca áreas de enrojecimiento, hinchazón, calor o dolor. Si observas cualquier cambio, avisa al personal médico inmediatamente.
  • Cuidado adecuado de la piel: Mantén la piel del paciente limpia y seca. Evita los baños con agua muy caliente y usa productos de limpieza suaves. Aplica cremas hidratantes para prevenir la sequedad de la piel y protectores cutáneos para las áreas más vulnerables.
  • Nutrición adecuada: Un régimen dietético adecuado es esencial para la cicatrización de las úlceras. Asegúrate de que el paciente reciba suficientes proteínas, vitaminas y minerales. Consulta a un dietista o un médico para obtener recomendaciones personalizadas.
  • Higiene postural: Ayuda al paciente a adoptar una postura correcta al sentarse o acostarse. Evita las posturas que generen presión sobre las áreas afectadas.
  • Formación para el cuidador: Es importante que el cuidador esté adecuadamente formado en la prevención y el cuidado de las úlceras por presión. 
  • Consulta al médico regularmente: Asegúrate de que el paciente reciba atención médica regular para evaluar el estado de las úlceras por presión y ajustar el tratamiento según sea necesario.

Consejos para el cuidado de la piel

  • Limpieza de la piel: Mantén siempre la piel alrededor de la úlcera limpia y seca. Para limpiarla, puedes usar una solución de agua y jabón neutro, o un limpiador suave específicamente diseñado para el cuidado de heridas si tu médico lo recomienda. Trata de evitar los productos que contengan alcohol, ya que pueden resecar y dañar la piel.
  • Hidratación: Aplica una crema hidratante en las áreas de la piel que estén secas, pero no directamente en la úlcera. Las cremas o ungüentos con vitamina A y vitamina E pueden ser beneficiosos.
  • Protección de la piel: Para proteger la piel sana alrededor de la úlcera, puedes aplicar una barrera tópica, como una crema, un film o una espuma. Esto puede ayudar a proteger la piel de la humedad y de los irritantes.
  • Cambio de apósitos: Los apósitos de la úlcera deben cambiarse regularmente para mantener la herida limpia y favorecer la curación. La frecuencia con la que debes cambiar los apósitos depende del tipo de apósito y del estado de la úlcera, por lo que debes seguir las indicaciones de tu médico o enfermera.
  • Inspección de la piel: Es importante revisar diariamente la piel alrededor de la úlcera para detectar signos de infección o deterioro. Si observas un aumento del enrojecimiento, hinchazón, calor o dolor, debes contactar a tu médico de inmediato.
  • Nutrición: Una nutrición adecuada es fundamental para mantener la piel sana y ayudar a la curación de las úlceras. Trata de consumir suficientes proteínas, vitamina C y zinc, que son importantes para la curación de las heridas.
  • Evita la presión adicional: Asegúrate de no aplicar presión adicional sobre la zona afectada. Esto puede retrasar la curación de la úlcera y dañar la piel circundante.
  • Consulta a los profesionales de la salud: No dudes en consultar a tu médico o enfermera si tienes preguntas o preocupaciones sobre el cuidado de la piel alrededor de las úlceras por presión. Ellos son tu mejor recurso para recibir consejos personalizados y orientación en función de tus necesidades individuales.

Recuerda, cada paciente y cada úlcera por presión es única. Siempre debes seguir las recomendaciones de los profesionales de la salud que te atienden.

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