Neumonía en ancianos: principal causa de mortalidad en personas mayores

27/06/2023Patologías en personas mayores

La neumonía en ancianos se ha convertido en una amenaza alarmante en la sociedad actual. A día de hoy, representa una de las principales causas de mortalidad en este grupo demográfico, por ello, su reconocimiento temprano es crucial para minimizar el riesgo.

¿Qué es la neumonía?

La neumonía es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente los pulmones. Es causada por la invasión de diversos microorganismos como bacterias, virus y, en raras ocasiones, hongos. Estos patógenos inflaman los alvéolos pulmonares, los sacos de aire responsables del intercambio gaseoso. 

Como resultado, se dificulta la respiración, y el cuerpo recibe menos oxígeno de lo necesario para funcionar adecuadamente.

Tipos de neumonía

Existen varios tipos de neumonía, entre los que destacan:

Neumonía bacteriana

Este tipo de neumonía es la más común y suele ser causada por la bacteria Streptococcus pneumoniae. La bacteria invade los pulmones y provoca una respuesta inflamatoria que conduce a los síntomas de la neumonía.

Neumonía viral

A menudo es causada por virus como la influenza y el nuevo coronavirus (COVID-19). Aunque los síntomas son similares a los de la neumonía bacteriana, los tratamientos pueden ser diferentes debido a la naturaleza del patógeno.

Neumonía por aspiración

Se produce cuando alimentos, líquidos, saliva o vómitos son inhalados en los pulmones. Es más común en personas con problemas para tragar o toser, como los ancianos.

Síntomas de la neumonía en ancianos

Los síntomas de neumonía en ancianos pueden variar de leves a graves. A continuación, se presentan los síntomas más comunes de la neumonía en los ancianos:

  • Tos persistente: Puede empezar como una tos seca y luego convertirse en una tos productiva, es decir, con expulsión de flema o mucosidad.
  • Fiebre: Los ancianos pueden experimentar fiebre alta o una temperatura ligeramente elevada. Sin embargo, algunos pueden presentar temperaturas corporales normales o bajas, lo que puede dificultar la detección de la enfermedad.
  • Dificultad para respirar: La neumonía puede causar dificultades para respirar, especialmente durante la actividad física o incluso en reposo.
  • Dolor en el pecho: Algunos ancianos pueden experimentar dolor o molestias en el pecho al respirar profundamente o toser.
  • Debilidad generalizada: La neumonía puede causar una sensación de debilidad o fatiga en los ancianos. Pueden sentirse más cansados de lo habitual y tener dificultades para realizar actividades diarias.
  • Confusión: En algunos casos, la neumonía puede afectar el estado mental de los ancianos, causando confusión o cambios en la lucidez mental.
  • Pérdida de apetito: Los ancianos con neumonía pueden experimentar una disminución del apetito, lo que puede llevar a una pérdida de peso no deseada.

Si un anciano presenta alguno de estos síntomas, es importante buscar atención médica de inmediato. El médico realizará un examen físico y puede ordenar pruebas adicionales, como radiografías de tórax o análisis de sangre, para confirmar el diagnóstico de neumonía. 

El tratamiento adecuado, que puede incluir medicamentos y cuidados de apoyo, será recomendado por el médico basándonos en la evaluación individual de cada caso.

Recuerda que la prevención es clave, por lo que es recomendable que a los ancianos se le realice la vacunación contra la gripe y la neumonía, sigan una alimentación saludable, mantengan una buena higiene personal y eviten el contacto con personas enfermas.

Causas de la neumonía

Como ya sabes, la neumonía es una enfermedad que afecta los pulmones y lo cierto es que puede ser causada por diferentes factores. ¡Pero tranquilo! A continuación, mencionaremos algunas de las causas más comunes de la neumonía:

  • Infecciones bacterianas: Las bacterias, como Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae y Legionella pneumophila, pueden causar neumonía. Estas bacterias pueden ingresar a los pulmones a través de la inhalación de gotas de saliva o moco infectado presentes en el aire.
  • Infecciones virales: Algunos virus, como el virus de la gripe (influenza), el virus sincitial respiratorio (VSR) y el coronavirus, también pueden causar neumonía. Estos virus se propagan de persona a persona a través de pequeñas partículas de saliva o moco que se liberan al toser o estornudar.
  • Infecciones fúngicas: Ciertos hongos, como el Pneumocystis jirovecii, pueden causar neumonía en personas con sistemas inmunitarios debilitados, como aquellas con VIH/SIDA.
  • Inhalación de sustancias tóxicas: La exposición a ciertas sustancias tóxicas, como productos químicos o humo de cigarrillo, puede dañar los pulmones y aumentar el riesgo de desarrollar neumonía.
  • Aspiración: La aspiración de líquidos, alimentos o vómito puede llevar a la inflamación e infección de los pulmones, lo que resulta en neumonía. Esto es más común en personas con problemas para tragar, como los ancianos o aquellos con enfermedades neuromusculares.
  • Factores de riesgo: Algunas personas tienen un mayor riesgo de desarrollar neumonía, como los fumadores, personas con enfermedades crónicas (como diabetes o enfermedades cardíacas), personas mayores de 65 años y aquellos con un sistema inmunitario debilitado.

Es importante destacar que la neumonía puede prevenirse en gran medida mediante prácticas de higiene adecuadas, como lavarse las manos con frecuencia, evitar el contacto con personas enfermas, mantener las vacunas al día (especialmente la vacuna antineumocócica y la vacuna antigripal) y dejar de fumar.

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